LO QUE ME ENSEÑO RIOS.

 

París entre 1974 y 1977 fue donde conocí a Ríos. En el XV. Vivía con Paquita González una mujer elegante, guapa, tendrian entonces ellos sobre los sesenta. Yo era un chaval de veintipocos que acababa de llegar a París, militante revolucionario, fe absoluta e ideas claras y precisas, dispuesto a cambiar mi tierra, Euskalherria, y el resto de pueblos del mundo. Paquita era la portera en el 2 del Passage d’Antzig. Un patio precioso que cuidaba con cariño y una acogida fraterna. Leer Más

“Roja y negra bandera nos cobija…” Los colores y el lenguaje cromático de los emblemas revolucionarios

Ernesto Toledo Brückmann(1)

Aunque la intención del presente trabajo no es profundizar en el lenguaje cromático, daremos una aproximación histórica a lo que representan determinados colores en los protagonistas de procesos revolucionarios en el orbe. Está comprobado que el color tiene una influencia en el estado de ánimo del ser humano; de hecho, la fotosíntesis de las plantas a las reacciones de los animales, el estado de ánimo de las personas y el discernimiento de todo lo que constituye el espacio vital son fenómenos naturales básicos cuyo motor es la energía luminosa.

“Roja y negra bandera nos cobija/ patria libre, vencer o morir”. Con estas frases culmina el Himno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), una consigna de la geográficamente lejana Nicaragua, pero cercanamente humanista pero trunco proceso revolucionario de 1979 en el país centroamericano.

Si las transformaciones sociales produjeran cambios pictóricos en la geografía y las consciencias, es muy posible que los países del llamado Tercer Mundo asumirían los colores rojo y negro. Leer Más

TODAVIA CANTAMOS

Todavía cantamos, todavía pedimos,

Todavía soñamos, todavía esperamos,

A pesar de los golpes que asestó en nuestras vidas,

el imperio del odio desterrando al olvido,

a nuestros seres queridos

Que nos digan donde han escondido las flores,

que aromaron las calles persiguiendo un destino,

¿Dónde, dónde se han ido?

Que nos den la esperanza de saber que es posible,

que el jardín se ilumine con las risas y el canto,

de los que amamos tanto.

Por un día distinto sin apremios ni ayunos,

sin temor y sin llanto y porque vuelvan al nido,

nuestros seres queridos.