Categoría: Desobediencia // No violencia activa

Democratizar Europa

 

Pere Ortega, Centre Delás de Estudios por la Paz

10 feb 2014 militares

 

En el orden (o desorden)  mundial tenemos tres ámbitos que articulan la geoestrategia: el militar, el económico y el político. Un somero análisis de los tres ayudará a entender dónde se debería poner el acento en las próximas elecciones europeas.

 

El poder militar a nivel mundial lo continúa ejerciendo Estados Unidos con escasas oposiciones. Recordemos que tiene más de cien bases e instalaciones militares junto a 340.000 efectivos repartidos en 140 países; y el poder de destrucción de sus fuerzas armadas es hasta el momento insuperable por ninguna otra potencia. Hoy EEUU, sigue dedicando un 43% del total de gasto militar mundial, más que las diez potencias juntas que le siguen. En ese ámbito, las fuerzas políticas comprometidas con la paz mundial deberían de alejarse de la OTAN y cualquier veleidad militar y trabajar para convertir los cañones en mantequilla. Continue reading “Democratizar Europa”

“Mi hijo, condenado por ser pobre y negro en Sao Paulo” »

La madre de Fábio, joven ejecutado por comandos parapoliciales en Brasil, relata que para su hijo, criminalizado por la justicia y marcado por el estigma de la cárcel, no hubo justicia. Testimonio publicado en el libro “Periferia Grita: Mães de Maio, Mães do Cárcere”

Testimonio publicado en el libro “Periferia Grita: Mães de Maio, Mães do Cárcere”
Traducción: Joana Moncau

madres do maioFui madre, fui padre, fui hermana, fui compañera, fui todo para un hijo amado, mi hijo Fábio, hijo nacido en un difícil momento de mi vida. Justo en medio de tantas dificultades, fue muy especial, muy deseado y muy amado. Continue reading ““Mi hijo, condenado por ser pobre y negro en Sao Paulo” »”

No iré a la guerra

“No iré a la guerra porque no soy criminal, porque antes de quitar la vida a otros desgraciados como yo, le arrancaré el alma del cuerpo a todos los que son la causa de nuestra miseria. No iré a la guerra porque no tengo patria, porque la patria del hombre es el mundo, y en su estado actual de putrefacción y desconcierto ni ese nombre merece; mucho menos podré limitar mi preferencia a un pedazo de la tierra, que siendo toda, toda, el patrimonio de los hombres, no me pertenece porque me ha sido arrebatada por los ladrones burgueses. No iré a la guerra, porque todas ellas solo persiguen un interés económico, a costa de la sangre proletaria, utilizable para los dueños de la tierra y del capital. No iré a la guerra, porque la guerra es el crimen de las naciones y el suicidio de los pueblos. No iré a la guerra porque no tengo una choza, una renta, o una libertad que defender. No iré a la guerra porque no quiero que mis carnes sean flageladas por el látigo del cuartel, para imponerme el servilismo y la obediencia. No iré a la guerra, porque no quiero ostentar en mi frente, limpia, la afrentosa mancha de la disciplina y de la esclavitud militar. No iré a la guerra, porque no quiero ni debo cambiar mis pinceles y mis brochas, por el largo cuchillo de los asesinos inconscientes y salvajes (…) Los enemigos del pueblo de Chile no son los argentinos, los peruanos o bolivianos; son el hambre y la miseria, el fanatismo religioso y la explotación de las clases trabajadoras por los burgueses y capitalistas.”
Luís Olea, periódico anarquista La Tromba (Santiago), 6 de marzo de 1898.
Foto: “No iré a la guerra porque no soy criminal, porque antes de quitar la vida a otros desgraciados como yo, le arrancaré el alma del cuerpo a todos los que son la causa de nuestra miseria. No iré ala guerra porque no tengo patria, porque la patria del hombre es el mundo, y en su estado actual de putrefacción y desconcierto ni ese nombre merece; mucho menos podré limitar mi preferencia a un pedazo de la tierra, que siendo toda, toda, el patrimonio de los hombres, no me pertenece porque me ha sido arrebatada por los ladrones burgueses. No iré a la guerra, porque todas ellas solo persiguen un interés económico, a costa de la sangre proletaria, utilizable para los dueños de la tierra y del capital. No iré a la guerra, porque la guerra es el crimen de las naciones y el suicidio de los pueblos. No iré a la guerra porque no tengo una choza, una renta, o una libertad que defender. No iré a la guerra porque no quiero que mis carnes sean flageladas por el látigo del cuartel, para imponerme el servilismo y la obediencia. No iré a la guerra, porque no quiero ostentar en mi frente, limpia, la afrentosa mancha de la disciplina y de la esclavitud militar. No iré a la guerra, porque no quiero ni debo cambiar mis pinceles y mis brochas, por el largo cuchillo de los asesinos inconscientes y salvajes (…) Los enemigos del pueblo de Chile no son los argentinos, los peruanos o bolivianos; son el hambre y la miseria, el fanatismo religioso y la explotación de las clases trabajadoras por los burgueses y capitalistas.” Luís Olea, periódico anarquista La Tromba (Santiago), 6 de marzo de 1898.